La inteligencia artificial está en todas las conversaciones, pero en una empresa la pregunta útil es más sencilla: ¿qué tarea concreta me quita de encima? Estos son usos que ya funcionan dentro de Odoo.
Preguntar a los datos en lenguaje natural
En lugar de construir un informe, se pregunta: «¿qué presupuestos enviamos la semana pasada y siguen sin respuesta?». Un asistente conectado a Odoo traduce la pregunta, consulta los datos que el usuario tiene permiso para ver y responde.
Leer documentos sin teclearlos
Las facturas de proveedor llegan en PDF o en foto. La IA extrae el proveedor, el CIF, la base imponible, los impuestos y la fecha, y la persona solo revisa. Es de los usos con un retorno más rápido.
Dictar en lugar de escribir
En una visita o en una obra nadie quiere escribir en el móvil. Dictar la nota y que quede transcrita en la ficha correcta ahorra tiempo y evita que la información se quede en la cabeza de alguien.
Lo que conviene vigilar
- Permisos: el asistente no debe ver más que el usuario que pregunta.
- Revisión humana: la IA propone y una persona confirma.
- Costes: cada consulta tiene un coste y conviene medirlo.
Si quieres saber qué tareas de tu empresa se pueden automatizar, aquí explicamos cómo lo hacemos.