En una empresa de reformas la información nace en la visita al cliente y tiene que llegar intacta hasta la última factura. Cuando cada paso vive en una herramienta distinta (una libreta, un Excel de presupuestos, un grupo de mensajería con los gremios), alguien acaba tecleando lo mismo varias veces y los errores aparecen donde más duelen: en el margen de la obra.
1. La visita: estancias, fotos y notas en la oportunidad
En Odoo cada cliente potencial es una oportunidad. Ahí se guardan las estancias de la vivienda con sus medidas, las fotos de la visita y las notas del técnico. Es la base de todo lo que viene después.
2. Mediciones que no se vuelven a calcular
Si las estancias ya tienen superficie y perímetro, las mediciones de alicatado, pintura o solado se pueden calcular a partir de ellas. Menos tiempo con la calculadora y menos errores de transcripción.
3. Presupuestos por capítulos y partidas
El presupuesto se organiza como lo entiende el sector: capítulos (demolición, fontanería, electricidad...) y partidas con su medición y su precio. Las partidas habituales se importan desde Excel y se reutilizan en cada obra.
4. Planificación y gremios
Aceptado el presupuesto, la obra se planifica por fases y se asignan los gremios. Si cada gremio tiene acceso a su portal, ve sus tareas y puede enviar fotos de lo que ha hecho sin depender de llamadas.
5. Certificaciones, facturación y rentabilidad
Según avanza la obra se certifica lo ejecutado y se factura con TicketBAI. Como compras, horas y facturas de proveedor están en el mismo sistema, la rentabilidad real de la obra se ve antes de cerrarla, no meses después.
Por dónde empezar
No hace falta implantarlo todo a la vez. Lo habitual es empezar por presupuestos y obra y añadir después gremios, área de cliente o certificaciones. Si quieres verlo con casos parecidos a los tuyos, pide una demostración.